Es una fantasía muy tonta e incluso inocente.
Desearía que una mujer quisiera medirme, que le excitara comprobar como de grande es realmente mi polla. Saber cuanta carne de macho le entra en el coño cada vez que la follo.
Fantaseo con que me tumbo en la cama y ella me acaricia y me chupa para ponerme la polla dura.
Y aun que me vuelva loco no será suficiente para ella, que una sonrisa traviesa dirá – Aun puede crecer un poco más… ¿verdad?
Y seguirá jugando con mi polla hasta que esté tan dura que duela y palpite.
Solo entonces usara la cinta métrica para comprobar el largo y el ancho, ronroneando de asombro y satisfacción. Luego usará la misma cinta para atarme la base de la polla y los cojones y usar los extremos para pajearme a distancia como quien maneja los hilos de un títere, mirándome a los ojos mientras se muerde los labios.
Hasta que yo ya no pueda más, hasta que me libere y salte sobre ella, penetrándola hasta el fondo... Hasta que ella diga
–Hasta tardado mucho, tontorrón.
Desearía que una mujer quisiera medirme, que le excitara comprobar como de grande es realmente mi polla. Saber cuanta carne de macho le entra en el coño cada vez que la follo.
Fantaseo con que me tumbo en la cama y ella me acaricia y me chupa para ponerme la polla dura.
Y aun que me vuelva loco no será suficiente para ella, que una sonrisa traviesa dirá – Aun puede crecer un poco más… ¿verdad?
Y seguirá jugando con mi polla hasta que esté tan dura que duela y palpite.
Solo entonces usara la cinta métrica para comprobar el largo y el ancho, ronroneando de asombro y satisfacción. Luego usará la misma cinta para atarme la base de la polla y los cojones y usar los extremos para pajearme a distancia como quien maneja los hilos de un títere, mirándome a los ojos mientras se muerde los labios.
Hasta que yo ya no pueda más, hasta que me libere y salte sobre ella, penetrándola hasta el fondo... Hasta que ella diga
–Hasta tardado mucho, tontorrón.